Laura
Grinbank nace en Buenos Aires, el 23 de febrero del 49.
Licenciada en Psicologia en la universidad de Buenos Aires.
Trabaja durante años en el ejercicio de su profesión,
tanto en forma privada como estatal.
Del
lenguaje de la palabra, al lenguaje del cuerpo.
El baile empezó como un hobby, y fue apoderándose
de mí vertiginosamente y más alla de mi voluntad.
Mi pimer maestro fue Osvaldo Zotto y en su nombre vaya el
agradecimiento a todos los demás.
Fueron muchos y de todos aprendí a querer lo nuestro,
cada día un poco más.
Sin embargo...
Diferentes
milongueros, cada uno con su propuesta particular y única.
Cada invito era un desafío. Una aventura. Un ensueño...
Es aquí donde descubro finalmente la escencia y el
sentido de nuestra danza popular.
Es aquí donde nace y se instala definitivamente la
pasión por bailar y expresar lo que es tan nuestro,
tan de nosotros mismos.
El tango bailado, me llevó a sus letras... a su filosofía...
a su historia. Que es a la vez nuestra historia, la de los
nacidos en Buenos Aires, la de los atravesados por la ideología
tanguera...
Danza popular, danza folclórica.
Folclore de Buenos Aires... Folclore de mi ciudad.
La ciudad donde nací, donde viví. Donde reí
y lloré tantas veces...!
Porque el tango es Buenos Aires. El tango es mi ciudad. Nuestra
ciudad...
"Pinta tu aldea, que pintarás el mundo"
Fascinada por el lenguaje del cuerpo en movimiento, y su infinita
posibilidad de expresión.
Por el juego que el tango nos propone, de encuentro y desencuentro
con el otro.
Por la ilusión de completud. Y de armonía...
Viciosa y cegada por el placer del buen encuentro- del buen
"tangazo"- del buen abrazo y el compás de
precisión...
Ebria por su musica , por sus letras, por su mística...
El tango bailado deja de ser un hobby, un entretenimiento
y se convierte en una nueva forma de vida.
Vivo para bailar. Vivo bailando.
El baile pasa a ser escencial y comienza a adquirir valor
en sí mismo.
Y se convierte en ceremonia... En ceremonia sagrada... religiosa...
casi mística...
El
tango como forma de vida.
Vida que de ahora en más girara alrededor del tango,
por el tango, para el tango, del tango.
1990- La Imprenta, barrio de Las Cañitas. Primera experiencia
de transmisión y de ahí en más... no
ha cesado...
Ha dado clases en diversos espacios públicos y privados.
Clubes. Gimnasios. Escuelas. Milongas.
Dentro y fuera del país.
En diferentes países.
ESTADOS UNIDOS, SUIZA, INGLATERRA, SUECIA, DINAMARCA, ITALIA.
La
Imprenta, el Club del Golf, Paquebot, Los Andes, La Tranquera,
Italia Unita, Caribean... espacios, muchos de ellos, donde
se ha bailado el tango por primera vez, generando en cada
uno una nueva y sólida corriente tanguera, como así
también, nuevos adictos fervorosos, amantes de nuestra
danza folclórica por excelencia.
La
tarea no ha finalizado al incluir al discípulo en la
danza y el ejercicio de la misma en el espacio conocido y
familiar. Buenos Aires está llena de milongas y el
recién llegado debe atreverse a circular por las mismas
con total libertad. Parte de la tarea es acompañarlo,
haciéndole conocer cada una de ellas, con sus diferentes
estilos de baile, acercándolos a la posibilidad del
encuentro entre semejantes, generando vínculos entre
ellos, haciéndolos permanecer y pertenecer a esta nueva
y maravillosa gran familia, la comunidad tanguera internacional.
Respecto
a su estilo:
Luego
de un largo recorrido y depués de haber adquirido el
tango bailado de diferentes formas, llegamos al día
de hoy y nos encontramos con dos estilos claramente diferenciados:
el tango de show, o el tango espectáculo, y el tango
de salón o de pista.
La forma de baile del tango escenario, es considerablemente
diferente al tango de salón, del mismo modo como el
sentido con el cual se bailan el uno u el otro. Mientras que
el primero busca el efecto capaz de fascinar al espectador,
el segundo en cambio sólo pretende el placer de bailar
a quienes están en la pista.
Laura es milonguera y maestra de tango de salón -no
de escenario ni de espectáculo- y pretende transmitir
el tango que se bailaba en los salones del centro porteño
en la época de oro del tango bailado, de 1935 a 1955
aproximadamente.
Su estilo es de un Abrazo cerrado y continuo. Pocas figuras
de clara resolución musical. Exagerada acentuación
del ritmo . Poco desplazamiento en el espacio y mucho contacto
entre los cuerpos que buscarán la manera de ser uno
solo. La elegancia y el compás en lugar de grandilocuentes
figuras de difícil realización.